Qué registros necesitás para declarar tu arbitraje P2P en Argentina
La pregunta no es si tenés que declarar: es si vas a poder demostrar cómo llegaste a cada número. El arbitraje P2P genera muchas operaciones chicas, en varias divisas y en varios exchanges, y esa es exactamente la forma de operar que peor se reconstruye a mano seis meses después.
Esto es material informativo, no asesoramiento fiscal. No publicamos alícuotas ni mínimos: cambian todos los años y dependen de tu situación particular. Los números salen de la fuente oficial y de tu contador. Lo que sí podemos aportar es qué información vas a necesitar tener guardada cuando llegue ese momento.
Por qué el arbitraje es visible para el fisco
Hay una asimetría que sorprende a casi todos los que arrancan: el arbitraje mueve volumen alto con margen bajo. Si comprás y vendés un millón de pesos en el mes para quedarte con veinte mil, lo que ve tu banco es un millón entrando y saliendo, no los veinte mil.
Eso genera dos consecuencias prácticas. La primera es que tu actividad aparece en los reportes de las entidades financieras con montos muy superiores a tu rendimiento neto. La segunda es que los proveedores de servicios de activos virtuales —los exchanges— tienen obligaciones de registro e información sobre las operaciones de sus usuarios. Dicho de otro modo: los datos ya están del otro lado. Lo que te falta a vos es poder explicarlos.
Por eso el trabajo real no es "declarar". Es llegar a fin de ejercicio con un registro que muestre, operación por operación, de dónde salió cada peso.
Qué necesitás guardar de cada operación
Cuando le lleves esto a tu contador, la conversación va a ser mucho más corta si de cada operación tenés:
- Fecha y hora exacta. Determina qué tipo de cambio aplica y en qué ejercicio cae.
- Tipo de operación. Compra, venta, transferencia entre tus propias cuentas (esta última no es un hecho imponible, pero sin registrarla te queda un faltante inexplicable en el inventario).
- Activo y cantidad. Con decimales completos, no redondeados.
- Precio unitario en la moneda de la operación y la divisa (ARS, BRL, COP, VES…).
- Comisiones, separadas: las del exchange y las bancarias. Son deducibles del resultado y muchos las pierden.
- Contraparte y medio de pago, en la medida en que el exchange te lo exponga.
- Identificador de la orden. Es lo que te permite volver al comprobante original si alguien te lo pide.
Nada de esto es exótico: todo está en tu historial del exchange. El problema es que está en cuatro historiales distintos, con formatos distintos, y que algunos exchanges recortan la profundidad del historial descargable pasado cierto tiempo. Bajar los CSV una vez por mes, aunque no los mires, te ahorra una arqueología imposible más adelante.
El problema del costo promedio
Acá es donde la mayoría de las planillas se rompe. Si comprás USDT tres veces a precios distintos y después vendés una parte, ¿cuál fue el costo de lo que vendiste?
No podés contestarlo mirando la última compra. Necesitás llevar un inventario con costo promedio ponderado: cada compra recalcula el costo unitario de todo lo que tenés, y cada venta se valúa contra ese promedio vigente al momento de la venta. Si además operás en varias divisas, cada venta hay que convertirla a una unidad común —normalmente dólares, al tipo de cambio del día de esa operación— para que los resultados sean comparables entre sí.
Hacer esto a mano en una planilla funciona los primeros dos meses. Después, entre operaciones parciales, comisiones en distintas monedas y transferencias entre exchanges, el error se acumula y ya no sabés si el número que ves es tu ganancia o un artefacto de la planilla.
Cuatro errores que cuestan caro en marzo
1. Confundir spread con ganancia
El spread es la diferencia entre las dos puntas. Tu resultado es el spread menos comisiones de exchange, menos costos bancarios, y ajustado por el costo real del inventario que vendiste. Declarar sobre el spread bruto es declarar de más; ignorar las comisiones deducibles, también.
2. Tratar las transferencias entre cuentas propias como operaciones
Mover USDT de un exchange a otro no genera resultado. Si lo cargás como venta y compra, inflás tu volumen operado y ensuciás el costo promedio.
3. Dejar afuera las operaciones chicas
En arbitraje el volumen se construye con muchas operaciones de monto bajo. Justamente por eso, omitirlas no es un detalle: es la mayor parte de tu actividad.
4. Reconstruir todo el año en la última semana
Es el más caro de todos, porque para entonces parte del historial ya no es descargable y estás reconstruyendo de memoria operaciones de hace once meses.
Dónde buscar los números oficiales
Para alícuotas, mínimos y plazos, la única fuente que corresponde citar es la oficial, porque cambia por período fiscal:
- ARCA (ex AFIP) — Criptoactivos: tratamiento en Impuesto a las Ganancias y Bienes Personales.
- Tu contador matriculado. Es quien puede decirte cómo aplica todo esto a tu situación: si tu actividad configura habitualidad, cómo encaja con tu monotributo o categoría, y qué te conviene.
Si operás desde otro país de la región, el criterio de fondo —registro operación por operación, inventario a costo promedio, comisiones separadas— se sostiene igual, pero la normativa es la de tu jurisdicción.
Tu historial, ya ordenado
ArbitraCore consolida tus operaciones de todos tus exchanges, lleva el inventario a costo promedio y convierte cada venta a USD al tipo de cambio del día. El export sale con el detalle operación por operación, en el formato que tu contador puede leer.
Probar 14 días gratisSeguir leyendo: cómo funciona el spread y qué costos se lo comen.